Estaba deseando que llegara este puente de noviembre y hacerme una escapada a Guipúzcoa y
el sur de Francia. Es una zona que conozco bastante bien, pero como casi siempre voy en
verano dedico más tiempo a la playa y menos a las excursiones, así que esta vez pensé
que iba a hacer al revés, además queríamos subir hasta Arcachon, emulando los viajes por
Francia que mis padres hacían juntos, y el jueves por la tarde nos pusimos en ruta
Nuestra primera parada fue el restaurante Bedúa el jueves por la noche. Nos habían
hablado muy bien de el y no nos defraudó. Anchoas, tortilla de patata (un clásico de la
casa) y besugo. Muy bien para empezar
Bedúa- Zumaia 943 86 05 51
La noche del jueves dormimos en Fuenterrabía, mi tía Sol nos dejó su casa y nos vino muy
bien como campamento base. A la mañana siguiente directos a desayunar a Kai-Alde, en la
calle San Pedro, no dejéis de ir por que es un clásico de Fuenterrabía. Tomaros una
tostada con mermelada o un gateau-basque, que son únicos.
Desde allí tomamos carretera rumbo a Francia. Nuestra idea era subir hasta Arcachon, y
desde allí ir bajando tranquilamente por las Landas y la costa vasco-francesa.
Arcachon está a una hora y media de la frontera con España. Gracias a mi amiga Christiane
Vega Louit y a su prima Isabelle iba con una guía muy completa de todo lo que visitar
allí. Lo primero la Dune de Pylat, es la duna más grande de Europa, y merece la pena
subir hasta arriba de ella para disfrutar de las vistas por un lado del océano atlántico
y por otro lado del mar de bosques de las landas, que también es el bosque de pinos más
grande de Europa, y es impresionante ver como se extiende hasta donde alcanza la vista.
Desde ahí también se pueden ver la bonita bahía de Arcachon con sus barquitos e islas de
arena. Al lado de la duna está el Hotel La Corniche, diseñado por Phillipe Stark, que
merece aunque sea una visita para ver la puesta de sol.


Desde ahí bajamos a la zona de Molleau y de Pereire zona residencial y de veraneo con
casas al borde del mar que merecen un buen paseo. Seguido de Molleau está Arcachon, que
fue una ciudad balneario reputadísima en el siglo XIX. Visitar la zona de las villas y
veréis casas muy pintorescas, muchas con influencia rusa. A principio del siglo XX la
nobleza competía por construirse la casa más original y aún quedan muchas de estas
villas con aire decadente que te trasladan a otra época.

Para comer os recomiendo Cap Pereire, que tiene una agradable terraza si el tiempo
acompaña. En la bahía de Arcachon tenéis que probar las ostras, que son muy famosas por
que hay muchos criaderos, y además están muy bien de precio. Si las acompañáis de un
vino rosado y un foie de las landas no os equivocareis. De postre no dejéis de tomar un
gaufre o una crepe con chocolate que podréis comprar en el paseo de la playa principal.
CAP PEREIRE- 1, avenue du Parc Pereire 0033 05 56 83 24 01
En el paseo marítimo también se come bien en Chez Diego, que tiene el mejor marisco de la
zona. Si hace buen día dar un paseo en el barco que da la vuelta a la bahía, es una
maravilla ver las casas y la duna desde el mar.
Después de dar un buen paseo por Arcachon cogimos la autopista dirección Bayona y paramos
a dormir en el hotel Relais de la Poste, miembro de la cadena Relais Chateaux, en
Magesq. El hotel está en una casa típica francesa y es muy agradable, tiene un spa de
Decleor y una piscina para verano bajo un pinar. Pedir una de las habitaciones
reformadas. Aquí podéis cenar en el restaurante del famoso chef francés Jean Cousseau.
Nosotros decidimos cenar en la brasserie, pero el restaurante gastronómico por lo que
dicen es una maravilla.
El sábado nos levantamos pronto y nuestra primera parada fue la playa de Hossegor con sus
famosas olas, a pesar de ser noviembre había muchos surfistas en el agua.

De allí fuimos costeando hasta Biarritz, entramos por el golf de Chiberta y dimos una
paseo por la playa de la Madrague, de ahí al faro y parada obligatoria en el Hotel Du
Palais para tomar un café. El hotel fue la residencia de la emperatriz Eugenia de
Montijo y es una auténtica joya. Biarritz merece una mañana entera, pasear por sus
calles, hacer compras y ver la zona de las villas.
Para comer si hace buen día ir a Plancha Ilbarritz, al lado del animado Blue Cargo. Tiene
una terraza encima del mar que suele estar a tope, pero si tenéis suerte o tiempo para
esperar no lo dudéis. Nosotros esta vez no pudimos comer por que como hacía bueno estaba
a tope y seguimos nuestra ruta al siguiente pueblo Guethary, uno de mis favoritos de la
costa. Allí comimos por recomendación de Laura Vecino en la terraza del Cafe de Madrid,
y fue todo un acierto. Steak tartar con patatas fritas y chipirones a la plancha,
perfecto!
Cafe de Madrid 0033 05 59 26 52 12

Guethary merece un paseo con calma para ver sus caseríos vascos con sus ventanitas de
madera, y subir a la iglesia del pueblo desde la que hay una vista impresionante del
interior y de la costa. Si queréis dormir ahí hay un hotel ideal, Villa Catarie
www.villa-catarie.com, en una casa en el centro del pueblo.

De Guethary seguir la carretera de la costa hasta San Juan de Luz, y antes de entrar en
el pueblo desviaros por la zona de casas de la derecha que os baja directamente al
principio del paseo marítimo, os ahorrareis un poco de atasco si lo hay y además veréis
unas casas preciosas.
San Juan de Luz merece un capítulo a parte. Es el pueblo más bonito de la costa
vasco-francesa. Empezar el paseo por la place Louis XIV, en la que está la alcaldía.
Desde esa plaza sale la animada rue Gambetta, con sus tiendas en las que puedes estar
toda una tarde, muy a pesar de Iñigo… Al principio de esta famosa calle esta la
iglesia en la que os recomiendo entrar, en ella se casó el rey Louis XIV de Francia. En
la rue Gambetta hay todo tipo de tiendas, pero no podéis dejar de entrar en:
-Le Delices Saint Orens: para comprar el mejor foie de la zona.
-Bayona: para comprar las clásicas alpargatas vascas.
-Maison Adam: para comprar chocolates y macarrons.
-Voailles: para comprar embutidos, quesos y productos típicos. Siempre hay cola así que
paciencia.

Si vais San Juan de Luz por la mañanas ir al mercado del pueblo, en el que podréis
encontrar los quesos, foies, embutidos, frutas y verduras mejores de toda la región.
Para comprar telas típicas del pais vasco-francés es un clásico Mendiburutegia, en frente
del mercado. Y otra cosa típica de San Juan de Luz son las litografiás de motivos vascos
de Stephane Pirel en Crusoeé. También suelo ir al brocante Balea, en el que siempre
encuentro algún tesoro que llevarme a casa.
Me encantan dos tiendas de juguetes de niños en las que siempre les compro algo a mis
hijos, La Baleine Bleu y Le Zebre a Pailletes. Esta vez les compré unas peonzas de
madera.
Ir hasta el final de la calle y tomaros un helado en Txomin, la heladería más famosa del
pueblo, y desde allí coger el principio del paseo marítimo, por el que merece la pena
pasear para ver la vista mientras os tomáis el helado.
Para comer os recomiendo Kaiku, Le petit grill basque o el Bar Basque.
Si aún os queda tiempo cruzar a Cibure, el pueblo de en frente de San Juan de Luz, y
visitar la iglesia, que es una maravilla. Un paseo por el malecón del puerto de Socoa si
el tiempo acompaña completa esta visita a San Juan de Luz y su bahía.

Volver a Fuenterrabía por la carretera de La Corniche, que es una de las carreteras más
bonitas del mundo, y pararos a ver las olas que rompen con el acantilado que es todo un
espectáculo.

La noche del sábado teníamos reservado otro homenaje gastronómico, Zuberoa, en Oiartzum.
943 49 12 28, impresionante.
El domingo por la mañana aún nos quedaban cosas por ver. Para los que no lo conozcáis os
recomiendo dar un buen paseo por Fuenterrabía. Empezar en la calle San Pedro, subir al
casco viejo y salir por la muralla para coger el final del paseo butrón, desde el que
veréis una de las vistas mas bonitas de la zona, la desembocadura del Bidasoa con
Hendaya al fondo. Como mi abuelo decía “Puede haber sitios igual de bonitos en el
mundo, pero más es imposible”
Si es tarde tomaros unos pinchos en cualquiera de los bares de la calle san pedro, es
difícil elegir uno por que son todos buenísimos.
Nosotros como conocemos bien Fuenterrabía nos hicimos la última excursión del fin de
semana, Vera de Bidasoa y Lesaka, a solo 20 km, pero hacia los pirineos. Como estamos en
pleno otoño el paisaje tiene mil colores, verde, amarillo, rojo, ocre….. Merece la
pena que deis un paseo por estos dos pueblos tan pintorescos y con tanto encanto. En
Vera de Bidasoa esta el Hotel Churrut, www.hotelchurrut.com, de la familia Soroa, en el
que podéis comer o tomaros un café. Entrar en la iglesia de Lesaka, tiene un retablo
increíblemente rico, que no te esperas en una iglesia de un pueblo tan escondido como
este.
Hotel Churrut


Si aún os queda tiempo pasear por el bosque o por la ribera del Bidasoa…. nosotros
ya no tuvimos tiempo, lo dejaremos para otra vez….
SUBIR
Siempre enseñandonos lo mas!!!!
!Gracias Ana! Espero que se aprecie la fiesta tan bonita que fue.
Un beso
super!!! nos encanta todo lo que nos enseñas!! felicidades!
Beth, que ilusión que me sigas! Te mando un beso
una fiesta muy bonita, me encanta la iluminación! Y Marieta, guapísima!
Gracias Lucia!
Un beso grande
Enhorabuena Marieta!!Sin duda, EL MEJOR post de la fiesta del año!
Gracias Eider!!! La verdad es que Telva siempre es un valor seguro. Un beso!
Si. Pero he leído muchos y ninguno tan completo y tan cuidado como el tuyo! Besazo!
Gracias Eider! Un beso